Durante
el tratamiento de la drogadicción, cada persona avanza a ritmo diferente, por
lo que no existe una duración predeterminada para el tratamiento. Sin embargo,
las investigaciones han demostrado sin lugar a dudas que la obtención de buenos
resultados depende de un tiempo adecuado de tratamiento. Generalmente, para los
tratamientos residenciales o para pacientes externos, tiene poco efecto la
participación en un programa por menos de 90 días y, por eso, a menudo se
aconsejan tratamientos que duren periodos mucho más largos. Para el
mantenimiento con metadona, el mínimo de tiempo en tratamiento es de 12 meses; en
algunos casos, las personas adictas a los opioides se siguen beneficiando del
tratamiento de mantenimiento con metadona durante muchos años.
El
abandono del tratamiento es uno de los mayores problemas que afrontan los
programas de tratamiento; por lo tanto, las técnicas de motivación que
mantengan a los pacientes comprometidos con el tratamiento también mejoran los
resultados. Al considerar la adicción como una enfermedad crónica y ofrecer
continuación de cuidados y supervisión, los programas pueden tener éxito, pero
para ello a menudo se requerirán varios ciclos de tratamiento y la pronta
reincorporación de los pacientes que han recaído.
No hay comentarios:
Publicar un comentario